sábado, 3 de diciembre de 2011

Tú.

Sólo imagínatelo. Si ya es bonita nuestra historia, cuánto lo será en unos años más. Me regalaste tus besos, momentos, tantas promesas, tan pocas lágrimas, largas esperas y noches enteras. Todo me lo regalaste a mí. Me regalaste el amor, me prometiste algo más, y yo te prometo, por lo menos,  el tiempo que tú necesites para dármelo todo. Y ese viaje a París. Que aunque tú no lo sepas, he hablado con él, y se alegra mucho de que vayamos.

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