Ya no escucho su vida, ya no entiendo de amor. Y cansado, no sólo yo, me acompaña el colchón. Ya no ando descalzo, ya no cuento mis pasos, y al pasar el tiempo, y al mirar hacia el frente, no hay ninguna razón. Comentan tus fallos, dejaron de hablar de tu risa y no hay nada sobre ese 'tú y yo'. Se ríen del juego, se lanzan miradas, y este señor, que asustado se aparta hacia un lado y espera a que vuelvas, ya no es aquel comerciante de besos bajo aquel edredón. De memoria cantaba tus noches, y de paso te hacía el café. De algún cuento me acuerdo, antes de que nos dieran las diez. Ya no hay nada de ti. Ya nada hay de tardes hablando de aviones, ya nada de lienzos sobre esta pared. Ya nada de historias, y nada de estrellas con no cualquier nombre de no cualquier otra mujer. Que mi tiempo eras tú y no te tengo y por eso, tengo tiempo de echarte de menos, y pienso en que vuelvas y espero, y tú ya no sé a qué esperas. Y debe de ser que andas lento observando la ida y venida del mar. Porque conmigo, no estás.
domingo, 31 de julio de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Volaron los manteles.
A esta generación le ha tocado el reto de hacer que sus hijos vuelvan a creer en el matrimonio.
domingo, 17 de julio de 2011
Pierdes.
Si te tomas esto como un juego, vas perdiendo. Pero si aciertas y caes en la realidad de que no es ningún 'tiroporquemetoca', dejarás de planear estrategias estúpidas y te darás cuenta de que te han comido ya tantas fichas, que no tendrás más remedio que empezar desde casa. Y bueno, te prometo que no estaré esperando con la mesa puesta.
Ni tu casa, ni tu dinero, ni tu coche, ni tú mismo conseguirás impresionar tanto como para tener a una zorra distinta cada noche. No tienes casa, ni dinero, ni coche. Ni siquiera te tienes a ti mismo ahora. Vuelve, madura. Aprendiendo de tu padre, que no es ningún ídolo. Es un divorciado y solitario fracasado que se apoya en las historias que te cuenta. Estás imitando a un perdedor, y espero que el aprendiz no supere al maestro, porque yo no me enamoro de perdedores. Te apoyas en el sexo que no tienes y tu única oportunidad era el amor, pero lo dejaste marchar. Tu comodín era tu indefensa ingenuidad, pero te has hecho mayor.
Y si pierdes tu inmadura y sobrevalorada partida, volverás. Y yo te esperaré, echaremos tu mejor polvo y después volveré con ese alguien que me espera para pasar nuestra mejor noche, para llamarme amor. Por supuesto, antes de irme, te haré saber que has fracasado, como tu padre. La sangre de un perdedor.
Sin embargo, aún puedes darte cuenta y echar marcha atrás. No seas idiota, te sigo queriendo.
jueves, 7 de julio de 2011
Y me dijo,
"No te enamores de nadie, porque tendré que hacer que le engañes".
Y cierto es. Mucho me tendría que enamorar de cualquiera para que consiguiera separarnos.
miércoles, 6 de julio de 2011
Recopilando.
'De ti depende y de mí, que entre los dos siga siendo ayer por la noche, hoy por la mañana.'. Y no sé si Sabina lo pensó alguna vez mientras lo cantaba, o si alguna vez lo hará, pero tiene un color muy bonito. Bennedeti, avisándome cosas sobre salvarme, sobre rincones tranquilos, también consiguió hacerme pensar. A lo lejos, a alguien oía cantar Neruda en su poema veinte. A lo lejos. Su voz no alcanzaba a nadie en su poema quince. 'Y los sueños, sueños son', cantaba Calderón sobre la libertad, y Góngora, 'En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada', sobre existir. Y yo, y todos, tantas cosas sobre esos mismos temas. A saber cuántas frases se habrán escrito ya sobre amor.
sábado, 2 de julio de 2011
Día 3.
Se dejaba llevar. Se dejaba llevar por ti. No esperaba jamás, y no espera si no es por ti.
Pero tú, ya no eres tú. Cómo pudo cambiar tanto, mi pequeño amigo. Cómo pudo dejar así sus sueños, mi valiente compañero de aventuras. Cómo pudo olvidarse así de lo que era vivir, mi chico feliz. Cómo pudo dejarme así de sola, cómo pudo dejar de lado tantos sueños, cómo pudo romper tantas promesas, mi dulce y pequeño chico de los aviones. Cómo pudo crecer tanto, y darse cuenta de que decir 'amor' a veces duele, si se lo escondí tan bien. Cómo pudo dejar de creer en mi magia, cómo descubrió el truco, mi ingenuo compañero de juegos. Cómo me ha podido abandonar de esta forma, si le cuidé tan bien. Cómo pudo irse así de mis brazos, cómo pudo olvidarse de todo el calor. Y cómo va a continuar en ese invierno de cartas rotas, promesas olvidadas y tristes miradas en el que se ha sumergido después de decirme adiós. Cómo ha descubierto esas cosas que yo no quería enseñarle. Cómo aprendió como hacerme sufrir, mi pequeño, valiente y dulce chico de los aviones. Cómo has perdido tanto el rumbo, alejándote así de mí.
viernes, 1 de julio de 2011
Día 2.
Lo mejor, es escribir. Sobre historias que no sean esa. No me llevará muchos días, chicos. Volveré, y seré la misma.
Un día de estos, haré la mejor descripción de 'amistad'.
Por ellos, y ella. Y por mí. También por mí. Nada que hacer, si no. Otra forma de querer, menos sola aún. Y gracias, gracias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)