lunes, 30 de mayo de 2011

Villalibre.

Es bonito, a partir de ahora. Volver a las faldas de flores, a las noches de estrellas y que todo nos dé mil vueltas. En una mano una botella y en la otra, todo lo demás. El mundo entero es nuestro. Y pisando las coordenadas de nuestro lugar favorito entre todos los que existen en el mundo. A 345 km, y 169.500 segundos, ya sabes. Echo mucho de menos que alguien sea capaz de contar los segundos que pasa a mi lado. De guardar mis cartas y, no lo sé con seguridad pero, de leerlas de vez en cuando. Echo mucho de menos a alguien que sea capaz de abrazarme como amigo, sin sentir nada más. 
Te echo mucho de menos.

domingo, 29 de mayo de 2011

Tienes muy cerca la solución, y sin embargo no sabes verla. No quieres verla. ¿Y yo? Que me gusta torturarme poniendo tus canciones como banda sonora de mis noches y llenar cajas enteras de frases estúpidas. Ya sabes como soy.

viernes, 27 de mayo de 2011

Coincidencias.

Y mientras los demás edificios se abrían paso hacia el cielo, en la azotea de éste, Madrid brillaba por la noche. Sólo éste nos vio crecer. Sé lo que pensabas, sentías, lo que querías decir y te callabas, lo bonito que sonaba cuando lo hacías. El viento y tú os retabais a acariciarme. Tuvo que conformarse con la medalla plateada. Las luces pedían a gritos que abriera los ojos para admirarlas, y no tenían nada que hacer contra tu afán por besarme y cerrármelos. Y el silencio de la ciudad incitaba a gritar desde lo alto, a sentirse por encima de cualquier cosa. Sin embargo, ni siquiera pudo empatar con tu forma de callarme. Sé que no tenías miedo. Nunca tuvimos miedo. Nunca fuimos muy sensatos, nunca se nos dio bien eso de mirarnos a la cara a repetirnos las mismas y torturadoras dos palabras que pueden perseguirte el resto de tu vida si eres capaz de decirlas tan sólo una vez. Tampoco se nos daba bien ponernos a pensar, a sentir en voz alta. Nunca aprendiste a abrazar, y yo jamás fui capaz de dormir toda la noche del tirón cuando estabas a mi lado. Nunca fuimos conscientes de la inmensidad de lo que perdimos poco a poco. Y hoy, teniéndote que mirar por casualidad, ha sido incómoda la sensación de saber que ninguno de los dos tiene ganas ya de darse cuenta. Ha sido muy incómoda la sensación de mirar a la cara a un desconocido, ver que lo sabes todo de él y sentir que tienes que callártelo para siempre. Ha sido extraña la sensación de mirar la misma cara que llevo mirando setecientos treinta días entre las sábanas, y descubrir que en apenas catorce, ya no es la misma. Ya no es la misma. Pero, ya sabes, nunca tenemos miedo.

jueves, 26 de mayo de 2011

En el segundo cajón de mi mesilla de noche,

nada de cajitas de cristal. Son de acero, muy opacas. Y dentro, tantas cosas, que nunca hubieras imaginado que al abrirlas fueras a poder cerrarlas. Tantas, que sólo en el momento de después de haberlas cerrado, puedes afirmar, con total certeza y claridad, que te alegras de poder haberlas abierto.Y en realidad es eso. Y cuando ya has descubierto, una por una, todas esas pequeñas y grandes cosas que guardaban, tampoco te arrepientes del momento en el que las cerraste. Es bonito conocerlo todo, y que sepas que nunca jamás vas a poder olvidarlo. Guardar cajitas de acero. De eso se trata. Y que al tirar la llave no te arrepientas sólo porque sabes que no quedaba más que investigar. Porque sabes que te ha gustado todo lo que has descubierto. 

domingo, 22 de mayo de 2011

Hoy, después.

Y ahora ya, sí que sin ganas de seguir ningún show. Sólo quería cambiar, y que todo fuera siempre a mejor. Otra oportunidad, y aprovecharla. Un par de cosas tontas y seguir sonriendo. Quizás tener siempre algo que contar, pero también puede ser que esté buscando otra vez la estática. Una gráfica. Con los valores siempre por encima de la media. Pero supongo que te vas acostumbrando a ello, y cada vez es más difícil algo mejor. A lo mejor desmentir el tópico. A lo mejor ahora no estoy tan bien y no lo saben. O a lo mejor ellos me conocen mejor que yo misma, y 'en dos días sé que se me va a pasar'. Infravalorando, ¿eh? A lo mejor tienen razón.

Hoy

Me apetece cambiar el mundo.

Adiós,

Peñagrande.

viernes, 20 de mayo de 2011

Y brilla

Y dejó de correr, sólo por no tener prisa y careciendo de cualquier leve momento, sin ningún movimiento y estática, de noche se enfría y la brisa, adivina, hablando de noche y buscando sonrisas, retuerce su pelo y escucha sus días, y pienso, que no es tan malo si la salva el viento, y si sueña y no espera, y si vive sin miedo, y si brilla y si luego, se apaga un momento, por breve que sea, que brille no es cierto. Mentía, sus días se nublan, y sus noches, ninguna, pero la inercia la empuja y viaja y desnuda se hace inmune a las cifras. Y brilla.

No te salves.

(...)
Pero si 
pese a todo 
no puedes evitarlo 
y congelas el júbilo 
y quieres con desgana 
y te salvas ahora 
y te llenas de calma 
y reservas del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
y dejas caer los párpados 
pesados como juicios 
y te secas sin labios 
y te duermes sin sueño 
y te piensas sin sangre 
y te juzgas sin tiempo 
y te quedas inmóvil 
al borde del camino 
y te salvas 
entonces 

no te quedes conmigo.

Benedetti sabe por qué lo he hecho, lo entiende y me dice "bien jugado, Inés". Y tengo que creerle; es mi poema favorito.

jueves, 19 de mayo de 2011

Sábanas, tenerle. En algún momento. Y me apetece el después.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Por ti.

Susurro. Poema. Y tus manos al tocar mis yemas. Quema, por dentro quema y, por fuera, se siente tan cerca como si lo estuviera y despacio, descongelas mi pulso y queman, mis labios queman. Pasarían las noches, y seguir escribiendo, seguir escribiendo. Y cometas, y viento. Y noches, y entiendo, que no puedas ver más allá, y que al rozarme de lejos, que al hacerlo por dentro,  caigas, no en vano, en mis cuentos. Cristal, y entonar. Y romperlo, y no saber cómo hacerlo. Y que dé igual, y que importe sólo eso y volar.

Tú, yo. Pero hacerme volar, eres tú.

lunes, 16 de mayo de 2011

Comparaciones estúpidas. Es tan leve, y hace latir tanto el corazón. Una pluma cayendo desde un vigésimo séptimo piso. Una caja de cristal al romperse o un susurro proclamando su final. Un espejo estallando. Cartas, al quemarse. Tú, y yo contigo. Y mis ganas de tenerte al lado respirando, ambos mudos. Sé que aun no lo has dicho todo. Sé que me rompo por dentro sin saber qué decir y repitiéndome continuamente, pero... De verdad que no sé qué decir, y de verdad que me rompo. Y que continuamente tiendo a repetirte todo lo que te gusta oír. Lo sé. No lo siento, sé que te gusta.

Incógnitas sobre interruptores

Depende de la persona. Ellos no lo saben, pero a otros les cuesta muy poco adivinar lo que significa ahora 'jugar con las luces'. 

domingo, 15 de mayo de 2011

Fue tan importante.

Conjugando verbos en pasado. Aprovechando el pequeño intervalo de horas, días, en el que puedo usarlos. Después de cada historia, otra. Imagínate un libro. Un argumento seguido, sin pausas. En las escenas en las que se cuenta algo que no te gusta, se pasa página sin pensar, y muy rápido. Pero cuando se te han acumulado páginas y páginas de pulsaciones aceleradas, y cuando son tantas las que has medido en cuanto a latidos de corazón por minuto, es muy difícil. Es muy difícil pasar como si nada. Pero oye, no te vas a quedar sin saber el final de la historia. Así que, qué decir. Los capítulos del 1 al 22, han sido, todos juntos, una bonita historia. Y todos los que la seguían se imaginaban ese final dramático tan obvio. Pero no. Sólo dejamos de escribir y comenzamos un nueva novela. 

Ya está, fin. Y sin ganas de capítulo 23.

sábado, 14 de mayo de 2011

Done.

No sé que decir. Eso de 'todo cambio es a mejor', de verdad espero que sea cierto. Porque ya lo he hecho, ya he arriesgado. Y ahora ya lo saben. Punto, y final. Hoy, un 15 de Mayo del 2011. Perdiendo algunas cosas, arriesgándome, a ver si gano otras muchas. Valor, de verdad se necesita valor, no infravalores. Y es por ti, pero es también por mí. Y a ver si con suerte por un 'nosotros'. Y por la primera vez que sea capaz de decirte 'te quiero'. ¿Arrepentirme? Ahora no. Quizás cuando vea que todo explota. En realidad me gusta bastante la monotonía. 


Pero, ahora mismo, sí. Te quiero.

Más

Y te fijas en los pequeños detalles. Cómo me queda mejor el pelo, por qué quemo los bolígrafos antes de empezar a pintar. Y en cómo te miro, de eso también tienes que haberte dado cuenta. Prométeme más, anda.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Tributo a Love of Lesbian, de otro fan de John Boy.

Y será porque ahora es cuando pienso 'yo podría estar cantando esas frases'.
Pero todo tiene sus pros y sus contras. 


Ya empezó el segundo asalto. Y esperaré el gran impacto, golpea bien. Hazlo bien.

martes, 10 de mayo de 2011

Así que hazlo.

No sé, supongo que podemos hacer elecciones según muchos factores. Lo que es humano, lo que es racional, lo que es lógico, lo que es fantástico. Pero elecciones hay que tomar.

lunes, 9 de mayo de 2011

Domingos astrománticos.

Pero ni ha sucedido otra vez, ni han volado los manteles. Y esta vez, el domingo dejó de hacerse especial. Ya nunca me llevabas a azoteas, y ya no me pongo mis faldas de flores. Eso sí: nada más. 

¿Qué pasó con tus aeroplanos, y tu afán por ser piloto? Ya no nos movemos al mismo compás, y ahora en vez de ser de viento, me he vuelto de piedra, por falta del tacto de tus dedos. Me desvanezo. Mi magia ya no te hace efecto. Me has soltado entre tanto viento y así no podemos continuar. 

Ni polar, ni fugaz. Ya no pido algo más a las estrellas. El viento ya no se lleva mis misterios, ya no se lleva nada hacia el Sur. Pienso que estás ido, pierdes cada oportunidad de admirar como me deslizo como si fuera de viento. 

Y lo haría por ti. Pero no quiero dejar de ser feliz, lo siento. A lo mejor 'astromántico' no significa nada bueno.

sábado, 7 de mayo de 2011

1999

No me pongas en la mesa la oportunidad de dejarlo todo, porque lo haré. Es demasiado fácil caer en la verdad cuando piensas demasiado. Y ya no hay ganas de seguir el show, ni de seguir fingiendo.

Que mientras se ilumina tu reflejo en el retrovisor lateral, soy capaz de observar minuciosamente cada pequeño detalle en el existir de tu 'otro yo'. Y no se cuál me gusta más. Tampoco sé cuál es el de verdad. Nunca he sabido distinguir dónde se encuentra la ficción. Ni siquiera sé si es todo tan complicado como para plantearme que seas capaz de dividirte en dos. No sé si es mentira tu pequeña e idiota excusa.

Hoy me he fumado tus besos.
Hoy me he fumado mis miedos.
Hoy me he fumado la inseguridad.
Hoy me he fumado las decisiones difíciles.
Hoy me he fumado 730 días de felicidad.
Hoy, sigo sin fumarme tu aire. Comparte.

Quizás algún día podamos equivoquarnos juntos. Quizás algún día dé igual a quién hacemos daño con nuestro error.

viernes, 6 de mayo de 2011

24

No sé que decir. No sé cómo escribirlo de forma en la que quede bien. Sólo desahogarme. 

Desahogarme. Dejar de ahogarme. Lo que significa que...sí, me estoy ahogando. Por un lado, p. Por otro, q. Y no sé que implica cada una. Y si hay p, no hay q. Si hay q, no hay p. Y qué más da, no voy a formularlo. Como si sólo fuera ciencia. Yo que sé de ciencia. Yo sólo sé de color. 

Que os llene. Que os llene lo que siento. En realidad no hay nada más bonito que sentir. Y qué quieres que te diga. Sí, podría ser bastante bonito todo eso de tú, yo, y por fin un nosotros que vuelva a hacerme feliz. Pero también, cómo quieres que te mienta. No me voy a mentir a mí misma tampoco. Yo no puedo acabar con el 'nosotros' que ya tengo. Simple. Me he acostumbrado a su tacto, a sus noches, a sus pequeñas manías y a nuestros roces. Qué quieres que te diga, si llevo dos años enamorada. Tanto tiempo buscando algo más, algo que me haga más feliz aún, y ahora que veo que...quizás sí, no quiero perder esa felicidad incompleta. Al menos sé que es real, y no es poco, lo juro. Equivocarme. Tengo mucho, mucho miedo a equivocarme, cielo. Ahora que por fin conseguí que me lo llamases...Ahora no puedo perderlo. Ni tu voz, ni tus ganas, ni tus besos, caricias, polvos, noches, palabras. Que mi corazón sigue latiendo por ti, que no puedo estar haciéndote esto. Sentía que estaba demasiado lejos lo de volver a enamorarme, y que perderte es imposible. 

Llora, llora, llora, llora. Por ti. Porque me quejo demasiado, porque te amo más de lo que aparento. Porque a mí me apetece estar queriéndote para siempre, y es muy difícil contigo. Porque quiero altibajos, cambios de presiones, de impresiones. Quiero enfadarme contigo y arreglarlo con cualquier sorpresa increíble. Es todo demasiado estático y yo no soy así. Es tanto amor desaprovechado, son tantas las noches de silencio que podríamos haber pasado diciéndonos, sin pausa, cosas al oído. Son tantos besos los que me has dado, y son tantos de ellos en los que ambos nos hemos puesto a pensar en otra cosa; son tantos los recuerdos, son tantas las veces que he soñado con llorarte diciendo que jamás podría perderte, que ahora, se me hace imposible pensar que soy yo la que he vuelto a enamorarme. De otro, si fuera de ti, me encantaría. Ojalá fueramos capaces de volver a la magia del principio, ojalá nadie tuviera ni tiempo ni ganas de leer lo que escribo hoy. Ojalá todo se quede en un 'lo siento', 'te perdono'. Ojalá sea capaz de darme cuenta de ti, otra vez. Te amo. Y después de dos años diciéndotelo, ya no sé más formas de hacerlo. No puedo parar de escribirte, no puedo dejar de quererte. Siento las veces que te he fallado, siento las veces que no lo has sabido. Siento poder hablar de mi insensibilidad. Siento ser tan falsa. Siento tener una lista tan larga de cosas que puedas perdonarme. Y siento dentro un montón de cosas, y muchas de ellas son por ti.

jueves, 5 de mayo de 2011

¿Irte?

Me quedaría con las ganas de poder llegar a echarte de menos.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Esferas

No, no, no. No te desahogues con nadie, sólo llévalo con calma. Da igual, ¿qué más da? ¿Cuántas veces has perdido? Vale, pues ya está. Qué mas da si no respiro cuando le oigo respirar. Tonta.

Qué tonta, qué lejos te siento. Como si entre los dos hubiera un abismo de caída descomunal. Cómo voy a saltarlo. Cómo voy a cruzar. Además, es una difícil elección. En realidad me gusta mi extremo. Qué se yo del tuyo. ¿Y qué se yo de buenas elecciones? ¿Por qué tanto movimiento dentro de mí? Como si un montón de esferas diminutas, que normalmente están inmóviles en mi interior, se hubieran puesto a chocar, colapsar, girar y bailar entre ellas. Pero a un ritmo asombrosamente rápido. No sabes cuánto. No sabes que deprisa se mueven dentro de mis dos corazones. 


Puedes sacarme mil colores más aparte del rojo. Puedes hacer arte conmigo. Podrías enamorarte de mí.

Fase 1

Cuando sientes que no hay nada más, y que él lo tendría todo. Cuando te sientes tan idiota...te lo callas. No quieres que nadie sepa lo más grande de tu ser. Porque no lo tienes. Qué vergüenza. Y sí, quién sabe mañana. Pero hoy, siempre va a ser hoy. Y lo que escribo, escrito queda. Y cada beso...cada beso. Todavía no hemos empezado a contar. Todavía no sé si empezaremos a contar. Quién sabe si, quizás, todas esas cosas que quiero hacer...

No, da igual. No da igual. Cambia tanto cada pausa que pronuncias, que nunca empieces a parar. Solo más, y más, y más. Y mánchame. Que también queden tus marcas. Tápalas. Cubre las que no sean tuyas.