Pero ni ha sucedido otra vez, ni han volado los manteles. Y esta vez, el domingo dejó de hacerse especial. Ya nunca me llevabas a azoteas, y ya no me pongo mis faldas de flores. Eso sí: nada más.
¿Qué pasó con tus aeroplanos, y tu afán por ser piloto? Ya no nos movemos al mismo compás, y ahora en vez de ser de viento, me he vuelto de piedra, por falta del tacto de tus dedos. Me desvanezo. Mi magia ya no te hace efecto. Me has soltado entre tanto viento y así no podemos continuar.
Ni polar, ni fugaz. Ya no pido algo más a las estrellas. El viento ya no se lleva mis misterios, ya no se lleva nada hacia el Sur. Pienso que estás ido, pierdes cada oportunidad de admirar como me deslizo como si fuera de viento.
Y lo haría por ti. Pero no quiero dejar de ser feliz, lo siento. A lo mejor 'astromántico' no significa nada bueno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario