domingo, 10 de abril de 2011

Como que...


Como que no se vivir sin ti.
Es tarde, y no se ve nada. La luz nos da igual. Construyes mis alas, como sacando de la nada cualquier velero hacia el mar. Y tiramos piedras, tú conocías mis ganas, y me enseñaste a volar.
Oye, podríamos ver, otra vez, cómo anochece Madrid, y atacarla con una de esas bombas nucleares que te rompen por dentro, de esas que te hacen sentir acompañada. Pero tan alto como siempre, ¿vale?
Dormí bastante sola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario