Antes, los miércoles empezaban a las 17:00. Antes los besos eran más nuevos. Y antes los dos éramos más pequeños. Antes, cuando te lo enseñé todo. Antes, cuando tenías tanto que aprender de mí. Antes, cuando te fascinaba. Antes, y toda esa magia.
¿Yo también? ¿Yo también me estanco en los recuerdos? No, no. Yo no soy así. Seguimos intentando, ¿vale?
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